Cuando me enteré de la existencia de estas cuevas, no dudé en ir a conocerlas. Su nombre real es Cuevas de Can Riera, pero ya son conocidas popularmente como el Cañón del Antílope Catalán. ¿Porqué? Te dejo un par de fotos para que lo veas por ti mismo…

Las Cuevas de Can Riera se encuentran en la población de Torrelles de Llobregat, en el Baix Llobregat. A solo 30 minutos en coche desde Barcelona.

La verdad que el camino no es tan difícil como pensaba. Eso sí, no está indicado. Y eso hace que sea fácil perderse. Nosotros cogimos el camino que no era. Dimos una vuelta enorme, pero preciosa. Así que te recomiendo que ya que estás por ahí, explores un poco más y no te quedes solo con las cuevas.

Caminos por los alrededores de las cuevas. 

Pero si tu idea es ir a piñón fijo, y conocer directamente las cuevas: Te dejo una guía rápida de cómo llegar y algunas recomendaciones “para que no te pille el toro”. El primer consejo es que lleves esta página abierta en el móvil y vayas siguiendo paso a paso las indicaciones.

Cómo llegar…

Al punto de inicio:

La ruta a las cuevas se empieza desde al lado del complejo deportivo de Can Roig, en Torrelles. Así que si vas en coche te recomiendo que aparques en su mismo parking. Nosotros no encontramos sitio, pero dando un par de vueltas por fuera pudimos aparcar.

Si vas en coche, tienes que coger la A-2 y salirte en la salida 602 hacia Sant Vicenç dels Horts.

Si vas en transporte público tienes que llegar en tren hasta Molins de Rei. Allí tienes que coger el bus L62. Son 21 paradas, como media hora, hasta la parada de la Rotonda – Cesalpina, donde se encuentra el campo municipal de Can Roig.

A las cuevas:

Desde la misma rotonda de acceso al campo de Can Roig, verás una calle sin salida que acaba en una casa con rejas. Justo a la izquierda empieza el camino de arena que tienes que coger.

Coge el camino de la izquierda.

Aquí empieza el camino principal.

Tienes que seguir el camino principal todo el rato. Hay un momento que hay una bifurcación y el camino se divide en dos. Tienes que ir hacia la izquierda, siempre para arriba.

Subir hacia la izquierda.

Si pasas por aquí, vas bien.

En el camino te irás encontrando pequeñas bifurcaciones. Pero verás que todo el rato hay un camino más ancho. Es el que tienes que seguir.

Sigue por el camino principal (izquierda).

Más puntos señalados del camino.

Aunque todo el rato es en subida, al principio es muy tranquilo. Pero todo lo bueno se acaba, y llega un momento en que la cuesta empieza a inclinarse bastante.

La cuesta de la muerte.

Cuando, por fin, llegues arriba del todo te encontrarás con que el camino se divide y puedes ir a la izquierda o a la derecha. Toma el camino de cemento a la izquierda.

Gira a la izquierda.

Camino de cemento.

Al final de este camino, gira a la derecha. Ahí se acaba la subida (por un rato). A partir de este momento el camino hace bajada hasta que llegas a la “gran piedra”. Allí se acaba el camino principal y te toca meterte por un caminito a la izquierda de la roca.

Final de la subida.

La “gran piedra”. El camino a las cuevas se coge a su izquierda.

Es MUY IMPORTANTE que localices bien el camino al lado de la roca. En ese punto es dónde nosotros nos equivocamos, cuándo ya casi lo teníamos. Estás a  10 minutos de las cuevas. Te dejo unas cuantas fotos más para que veas bien el camino del que te hablo.

Inicio del caminito a la izquierda de la roca grande.

Sigue el caminito.

El camino, en algunos momentos, se hace estrecho.

Si llegas a este punto del camino, ya no tiene pérdida.

Al final de este camino empieza la parte más difícil. Tendrás que subir, medio escalando, por un terreno que resbala un montón. Aquí se te empezarán a quedar las manos y la ropa llenas de polvo de color rojizo. Como punto de referencia, sigue el camino al lado de los cactus. Desde aquí, conforme vayas subiendo, ya verás las cuevas.

La subida resbaladiza.

¡Llegamos!

¡Mereció la pena el camino!

De bajada.

Recomendaciones:

○ La ruta desde el parking hasta las cuevas es desde 40 minutos a 1 hora según el ritmo que lleves.

○ Hay tres cuevas. La tercera (la última que te encuentras) es la más espectacular.

○ Lleva zapatillas de trekking. El camino en algunos puntos del final es súuuuuuuper resbaladizo. Yo llevaba unas bambas de calle y estuve a punto de irme de culo varias veces.

○ Las cuevas están llenas de arena/polvo. Ten en cuenta que tu ropa, tus manos, tu pelo y tu todo acabará lleno de polvo de color rojizo.

○ No te olvides de llevar agua suficiente. El polvo de las cuevas reseca mucho la boca.

○ NO TE LLEVES A TU PERRO. Yo me lleve a mis dos perros y en algunos tramos del final sufrí. Los tuve que coger en brazos porque no llegaban a subir o bajar alguna roca (son perros medianos de 20kg y muy trepadores).


Después de esta excursión seguro que te das cuenta de que no hace falta irse a miles de km para encontrar lugares espectaculares. A solo media horita de Barcelona puedes sentir que estás en Arizona. Espero que esta guía rápida os sirva  para llegar y poder disfrutar de este lugar tanto como lo hice yo.

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