¿Quieres conocer mis primeras impresiones de Colombia? Te lo cuento todo en este primer post de mi viaje de casi tres meses en este país.

Antes de mi viaje a Colombia lo primero que me venía en mente al pensar en este país eran Shakira y su bicicleta. En que deseaba hacer la ruta de Carlos Vives y flipar con la costa colombiana. En que me iba a encontrar mujeres bailando con kilos de fruta en la cabeza y vestidos chillones. Finalmente me acordaba de Pablo Escobar y me venía en mente una Colombia turbia.

Pues después de conocer y vivir Colombia, te puedo decir que te olvides de todo lo que acabo de describir. La costa colombiana no es tan paradisíaca. Si quieres vivir el caribe colombiano de ensueño tienes que subirte a un bote y visitar sus islas. No recuerdo haber visto ninguna mujer cargando fruta en la cabeza, y en ningún momento sentí que me iban a secuestrar en un furgón a lo Escobar.

Pero ¿sabes qué? Conocí lugares que no podría ni imaginar. 

Cabo San Juan, Parque Nacional Natural Tayrona.

Preparación del viaje:

La preparación fue mínima. Después de un mes en México, sentíamos que teníamos que conocer otro país. Los nominados eran Costa Rica, Panamá y Colombia.

¿Porqué elegimos Colombia? Los tres destinos nos llamaban muchísimo la atención. Así que básicamente nos decantamos por Colombia por un tema económico. Teníamos un presupuesto cerrado para acabar el viaje antes de volver a casa y pensamos que en Colombia nos darían más de sí los dólares. Además, al ser un territorio más grande pensamos que podríamos llegar a ver más lugares diferentes entre sí en un mismo viaje.

Una vez elegimos el destino, teníamos que pensar en el equipaje. Llevábamos una mochila de 50Lts cada uno. Una mochila llena de polares, mallas, jerseys gordos, térmicas, etc (Era enero y  estábamos en el hemisferio norte). Nos deshicimos de todo eso. Preparamos una caja llena de ropa de los dos (cosas que no queríamos abandonar por razones sentimentales), y la enviamos a casa por correo. Esto de enviarte la ropa a casa en medio de un viaje es todo un tema, algún día igual te lo explico en otra entrada.

La otra parte de ropa que no cabía en la caja, la regalamos a amigos de México. Nos quedamos con lo poco que teníamos de verano y deseosos de playa caribeña. Nos compramos un vuelo a Cartagena de Indias.

Improvisando por Colombia:
Primeras impresiones: chascos y alegrías.

Me declaro fan de dejarme llevar. Cuando tienes tiempo indefinido para conocer un lugar no hay mejor manera de sentirse libre que dejándose fluir. Y eso hicimos. Llegamos a Cartagena de Indias con la idea de ir corriendo a la playa.

Esas ganas aumentaron nada más bajar del avión. El calor te pega una “ostia” en la cara. Además es un calor de esos súper húmedos, agobiante, y más con 50Lts en la espalda y unos jeans largos puestos (“to’ pegaos”).

Pues bien, de camino al hotel esa felicidad por estar en el caribe colombiano se fue evaporando. Por la ventanilla del taxi empezamos a ver el mar, marrón. Sí, las playas de Cartagena de Indias son feas y de agua marrón. No nos lo podíamos creer.

Cuando improvisas y visitas lugares sin informarte previamente estas cosas pasan. Los destinos a veces te sorprenden muuuuuy positivamente y, a veces, te llevas un chasco. La playa de Cartagena fue un chasco. Pero solo la playa, porque la ciudad amurallada es preciosa. Esa es la parte que nos sorprendió muy positivamente.

Pero teníamos muchas ganas de playa, y nuestra alegría fue que muy cerquita de Cartagena de Indias se encuentra el que sería nuestro siguiente destino: Isla Barú. Por fin pudimos rebozarnos en arena fina y blanca y nadar por un agua azul turquesa digna del Caribe.

Isla Barú, Colombia.


En el siguiente Post te contaré mi itinerario por este país. Una ruta por los mejores lugares que no te puedes perder.

Si vas a ir a Colombia, échale un ojo a las ¡10 cosas que tienes que hacer si viajas a este país!


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Si estás pensando en conocer este increíble país no dudes en ponerte en contacto conmigo. Te ayudaré en la planificación y a crear un itinerario totalmente personalizado y adaptado al tiempo que tengas y a lo que más te interese conocer. Además, podrás beneficiarte de los contactos que hicimos viviendo esta experiencia: personas locales y buenos amigos.

No dudes en vivir la experiencia colombiana. Como ellos dicen: ¡El único riesgo es que te quieras quedar!